Tim O’Reilly, irlandés de 56 años, es considerado uno de los gurúes tecnológicos y visionario de las nuevas tendencias en la web. Tiene un doctorado en Literatura Clásica de la Universidad de Harvard, escribió el primer libro popular sobre Internet “The Whole Internet User’s Guide & Catalog” en 1992, creó el primer portal de Internet Global Network Navigator en 1993 (que luego se convertiría en AOL).

Tim O´Reilly fue el creador del término “web 2.0”, que utilizó para designar a la nueva red social, entendida como una plataforma de colaboración entre internautas. Es propietario de O’Reilly Media, una de las mejores editoriales informáticas del mundo.

El comienzo de O’Reilly Media

Tim O´ReillyTim cuenta en un vídeo que grabó el mismo en su canal de JustinTv, que cuando se graduó trabajaba como traductor de cuentos griegos y escritor. Un amigo de él que era programador necesitaba un redactor de tecnología, y cómo él no sabía nada sobre computadoras, trabajaron como socios durante cinco años.

Fue en ese tiempo donde comenzó a amar las computadoras y aprendió de su amigo, con el que trabajaban como O’ Reilly Associate. Luego dejaron de trabajar juntos, pero todo ese conocimiento ayudó a Tim a descubrir el negocio de las computadoras.

Fundó una pequeña editorial y la mayoría de sus ventas y tratos los hacía con empresas. Les ofrecía libros de programación y computación personalizados para sus necesidades, o escribía sobre los temas que las empresas pedían. Pero la primera crisis la sufrió debido a esta modalidad de publicación de libros: una gran empresa de computación canceló sorpresivamente un proyecto que tenía con ellos y se encontraron con escasa financiación. En ese momento decidieron cambiar la estrategia y escribir libros sobre programación más cortos y a disposición del público: en 1998 las ventas comenzaron a explotar.

Gran parte de la innovación en nuestro negocio vino de la ignorancia. No eramos una gran editorial, no sabíamos las reglas, no conocíamos a gente, ni sabíamos cómo teníamos que hacer las cosas.

Tim cuenta que hubo una serie de errores que luego le jugaron a favor: el precio y los descuentos a librerías. Una librería les ofreció comercializar sus libros si les hacían un 55% de descuento (el promedio para relatos de ficción, cuando lo normal para los libros técnicos que ellos vendían era 32%), y aceptaron porque no sabían que había mejores tratos. El resultado fue que comenzaron a comercializar sus libros en mayores cantidades y superaron ampliamente a sus competidores por los precios accesibles.

Ser responsables es lo que hace de un emprendedor.

O’Reilly Media es una editorial que  siguió creciendo hasta convertirse en el gran grupo que es hoy,  y cuando le preguntan sobre el futuro de las publicaciones impresas, el contesta que seguirán vigentes bastante tiempo, aunque reconoce que el Kindle o aparatos especialmente pensados para la lectura pueden perjudicarlos. Los libros de informática se enfrentan a un gran reto en la red, ya que actualmente es más fácil usar Google, pero él es defiende que los libros de textos pueden enseñar mejor que un recurso en línea.

La creación del término 2.0

O’Reilly designó a la “web 2.0” como un concepto totalmente diferente de la web, y con este trató de describir lo que sucede en el ciclo empresarial de la web. Según como lo describe él:

Web 2.0 es un nombre cómodo para un fenómeno. Se trata de un cambio que va desde la época en que Internet era un accesorio a la PC, hasta el momento en que Internet es una auténtica plataforma por sí misma.

En el siguiente video de un minuto, Tim deja bien en claro cuál es su definición de web 2.0.

Web 2.0 es entender que la red es la plataforma, y por esto, las reglas de los negocios son otras. Y la regla principal es esta: Los usuarios son valiosos. Y lograr crear base de datos mejores y más amigables para que cada vez más usuarios las utilicen, es a lo que debe aspirar una compañía de la web 2.0.

El término surgió en el 2004 cuando realizó una conferencia a la cual decidió llamar Conferencia Web 2.0. Su significado contempla un uso de Internet con mucha aportación de los usuarios, donde hay que aprovechar la inteligencia colectiva.

El nuevo paradigma

Actualmente la red atraviesa un periodo de consolidación, donde la innovación es constante para mejorar la experiencia de usuario. Páginas web como Amazon, Google, Facebook, se actualizan todos los días y constantemente, por lo que quizás el usuario no se da cuenta pero siempre son una aplicación distinta.

Lo que distingue a las empresas importantes de otras, es que han entendido como utilizar los documentos producidos por la web 1.0 en el nuevo contexto 2.0.

Uno de los grandes cambios en la época de la web y en la creación de aplicaciones para Internet es que se han acabado las ventas de programas en paquete. Los usuarios ya no quieren adquirir software que se actualice cada cuatro o cinco años, O’Reilly comenta que es por este cambio que Microsoft está teniendo una difícil adaptación a la web 2.0. Se han establecido nuevas reglas de comercialización, nuevos conceptos en los productos, nuevas necesidades.

“La Web 2.0 nos ayuda a ser más inteligentes y a resolver los problemas del mundo antes de que ellos nos resuelvan a nosotros.

Al igual que con cualquier tecnología, esta nueva forma de usar y ver a Internet tiene partes positivas y negativas. En este ambiente hay que buscar un equilibrio entre el beneficio de la inteligencia colectiva y el riesgo de revelar datos personales. Internet ha demostrado dar beneficios con sus servicios: son rápidos, cómodos y permiten compartir todo tipo de archivos, pero O’Reilly hace notar que siempre el control recae sobre una empresa que centraliza toda la actividad y que incluso se atribuye derechos sobre los contenidos de los usuarios.

Frente a esto, él destaca la libertad de los programas ‘peer to peer‘ (P2P) descentralizados, pero el el modelo Web 2.0 prevalecerá sobre el modelo P2P, aunque habrá elementos de ambos. En las redes P2P hay un cierto grado de libertad del usuario, pero en realidad el usuario no tiene el poder porque la plataforma se encuentra controlada por alguien. Así se producirá una tensión entre la descentralización y la centralización, porque para tener un efecto red se necesita cierto grado de control central. La Web 2.0 podría incluir algunas de esas características.

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