Güi-¿qués…? Con ese nombre de apariencia impronunciable designamos unas pequeñas aplicaciones que pueden funcionar en el escritorio del ordenador, en el navegador o en ambos, dependiendo del widget o de la plataforma sobre la que funcione.

Las conocemos desde hace ya algún tiempo, pero últimamente se están poniendo de moda. Normalmente funcionan si estamos conectados, interaccionando con algún motor de Internet, de manera que se convierten en una forma de usar servicios disponibles en la Red sin tener que abrir el navegador.

Gracias a ellos podemos, por ejemplo, enterarnos del tiempo que va a hacer hoy en nuestra ciudad sin tener que ir a Yahoo! Tiempo, sino haciendo que la información aparezca en el escritorio; también podemos buscar una palabra en el diccionario de la RAE sin tener que instalarlo o visitar su página, y otras muchas herramientas y hasta pequeños juegos.

Widgets y Gadgets

Los widgets que sólo funcionan en el entorno web empezaron a denominarse “gadgets” (“artilugios”, “chismes”). Los más famosos eran los de Google, pero ahora que se han extendido al escritorio y siguen llamándose “gadgets” se ha desatado cierta confusión. De todas formas, “gadgets” y “widgets” vienen a designar prácticamente la misma clase de cosas.

En ocasiones debemos descargarnos un programa, o plataforma, para que puedan funcionar en nuestro escritorio. Otros funcionan por sí solos. Una de las primeras plataformas fue Konfabulator, que Yahoo! adquirió más tarde.
Opera 9 ya trae instalada su plataforma para widgets por defecto, de modo que no hay más que ir a su página para estas aplicaciones y descargarnos los que nos interesen.

Otra plataforma que pisa fuerte últimamente es Spring Widgets, con aplicaciones que pueden funcionar tanto en el escritorio como en páginas web, es decir, que podemos ponerlas en nuestro blog, por ejemplo.

Widgipedia

Hace poco supimos que los widgets tendrán su propia norma, y también hace poco nos enteramos de la aparición de la Widgipedia (más bien es una widgeteca), que aspira a ser el almacén de referencia para estas aplicaciones.
Para descargar widgets de la Widgipedia no hace falta estar registrado. Sólo es necesario si queremos publicar en ese sitio los widgets que nosotros hayamos hecho.

En principio admiten Widgets de cualquier plataforma y, por supuesto, los que no necesitan ninguna instalación previa. Estos últimos los encontraremos en la categoría “Standalone widgets”.
Si estamos interesados en hacer nuestros propios widgets, también nos ofrecen tutoriales y otros recursos.

Beon

Pero eso sí, casi todo en inglés. De momento hay más bien poco en español. Lo más destacable en este campo es el esfuerzo de beon, una compañía con sede en Andalucía que publica widgets en español sin plataforma, también por encargo.
Algunos son ciertamente interesantes, como los que nos permiten consultar el DRAE y la Wikipedia sin abrir el navegador o el que nos permite brujulear por YouTube y Google Video directamente desde nuestro escritorio.

Como vemos hay “chismes” (como bien podríamos llamar a los widgets) para todos los gustos: desde los que nos dicen el tiempo atmosférico hasta los más peregrinos, como uno que nos ayuda a elegir el nombre de nuestra mascota, pasando por las entrañables mascotas de escritorio.
Pero eso sí: conviene leer bien las condiciones de uso. Algunas de las aplicaciones recogen hábitos de navegación y otros datos del usuario.