Empezamos un nuevo ciclo de educación universitaria, por más de dos años he tenido la oportunidad de impartir diversos cursos a nivel universitario en las carreras de Periodismo y Ciencias de la Comunicación. Cada semestre encuentro nuevos grupos entusiasmados por descubrir un nuevo mundo de oportunidades, adquirir conocimiento, algunos con ideas claras de lo que desean lograr en la carrera y otros en su segundo intento.

Retos de la educación universitaria

En la medida que voy descubriendo los avances tecnológicos, las dinámicas de información y comunicación me doy cuenta de los retos para educar dentro de la estructura universitaria. Creo que es el momento de dejar de acariciar lo “digital” para comprender que la tecnología es parte de las dinámicas cotidianas. Crear un blog, usar redes sociales, tener laptop, smartphone ya no debería ser la gran innovación dentro de la cátedra universitaria, simplemente debería incorporarse de una vez.

Nueva dimensión pedagógica

No se trata solo de actualizar el pensum de estudios, los cambios van más allá de esos pequeños pasos o de proporcionar la alta tecnología en los espacios universitarios. Necesitamos además de actualizaciones técnicas, actualizaciones teóricas, experimentar nuevas formas de enseñanza haciendo uso de los recursos, comprender los intereses de las nuevas generaciones que crecieron con el Internet como medio y dispositivos móviles para comunicarse, crear un ambiente más incluyente y participativo para los estudiante.

Considero importante pensar en la dimensión pedagógica que implica enseñar a generaciones expuestas a tanta información a través del Internet. La labor del catedrático a estas alturas en donde la información es democrática es ser un guía y participe para volver la información en conocimiento, enseñar nuevos métodos para incorporar esa información, transformarla y fomentar en los estudiantes pensamiento crítico e innovador.

Un nuevo semestre de oportunidades para aprender

La transición de los medios tangibles a los intangibles es parte de la nueva economía, el adjetivo “digital” simplemente va desapareciendo para volverse real como lo afirma Hugo Pardo en Geekonomía. La educación también debe cambiar, los modelos de aprendizaje, adquirir conocimiento y producir debe evolucionar de forma natural. Algunos hablan de la Universidad 2.0, otros proyectos apuntan a una alfabetización 2.0 haciendo uso de la tecnología y hasta existen proyectos de aprendizaje invisible que no preside de una institución.

Como docente sólo me queda apelar a la creatividad para mantener el interés de mis estudiantes en el conocimiento compartido y espero el momento en que la estructura educativa cambie de manera gradual. Pienso en el momento en que no tengamos que transportarnos a un aula o institución y estemos más conectados para aprender. Mientras eso sucede, me preparo para un nuevo ciclo de estudios y conocimiento colaborativo. Buen regreso a clases.