Tengo que confesar que el equipo de Maestros del Web se ha portado mal de acuerdo a una nota que llegó a portada el día de ayer en menéame: Maestros del Web viola la licencia de meneame.

Antes que nada, quiero agradecer por el aviso público, por el aviso meneado, por los comentarios, por todos los beta-tester gratuitos que llegaron al sitio e incluso por la repercusión que ha tenido la nota que se refiere a Hostigg, uno de los últimos proyectos en los que hemos estado trabajando en estos meses.

Cuando recuerdo mis épocas programando, varios años atrás, recuerdo la emoción de arrancar algo nuevo desde 0 y pelear con código por muchos días. Maestros del Web evolucionó y sus proyectos hoy en día dependen de los proyectos de otras personas, de proyectos en los que podamos colaborar y aportar algo de vuelta a la comunidad. Y si, precisamente de proyectos que sean comunidades, tema que en lo personal me apasiona.

Menéame a mi me parece un proyecto interesante del que se pueden aprender muchas cosas. En una charla reciente sobre comunidades virtuales en Madrid comentaba de su comunidad y el buen ejemplo que dió Galli cuando liberó el código de la aplicación –Slide 28 y 29– y también comente algo en otra conferencia en Miami a mediados de año cuando hablaba de agregadores sociales hispanos que pudieron nacer gracias a menéame –Slide 10-.

No he tenido oportunidad de charlar con Galli -en el reciente EBE me acerque a saludarlo pero Jonan lo capturó para una entrevista-, pues me hubiera encantado contarle de primera mano lo que opino de su comunidad y los planes que tenemos con Hostigg.

Pero bueno, las cosas dieron un giro interesante y nada mejor que aportar un par de líneas extras al tema.