El Vaticano
Debo admitir que el Papa tiene una casa encantadora. El Vaticano tiene tanto arte reunido y tanta historia de la cristianidad que tienes para entretenerte un muy buen rato.
Así mismo atrae a tantos turistas que las colas pueden ser un poco pesadas para ver sus atractivos. Mi primera parada fué el Museo del Vaticano. Allí destaca la decoración y las pinturas de sus pasillos y salones. La gran atracción es la capilla sixtina y la dejan hasta el final luego de que tienes que ir arreglándotelas para pasar a través de distintos grupos de turistas. Cuando finalmente llegas a la capilla y preparas la cámara encuentras los detestables rótulos que prohiben la toma de fotografías. Pero es una regulación un poco tonta pues entre la multitud allí reunida solo tienes que ser un poco discreto para tomar una foto.
A continuación me dirigí a la Basílica de San Pedro. Me habian advertido que los italianos eran un poco estrictos con respecto a la vestimenta necesaria para ingresar a sus templos. Claro que lo olvide y yo iba con mis shorts debido al calor que ha hecho. Luego de una gran cola y pasar por los sistemas de seguridad no me dejaron entrar y tuve que ir a comprar un pants para no mostrar pierna. Allí me toco otra gran cola que me llevaría luego de algunos minutos y otros euros más a la cúpula de la iglesia. Primero tomas un ascensor que te lleva al techo y luego caminas un par de cientos de escalones. La vista desde alla arriba es maravillosa.
Finalmente descendí a la iglesia, caminé por los alrededores y bajé a las catacumbas. Todo es impresionante y gigantezco. El tiempo apenas alcanza para ver todo lo que hay por aquí.
Salí del Vaticano para admirar la plaza de San Pedro, dirigirme al Castillo Sant’ Angelo que también es muy interesante.
Algunas fotos en viajefotos.com/vaticano

