Se venía venir la caida del primer acortador de urls más o menos popular. Tr.im cierra y aún no se sabe que va a pasar con toda esa base de datos de URLs, toda esa metadata que podría ser enviada todo a un 404. Vaya que soy más fan de bit.ly, pero la angustia igual va a joder el rato.

Los ShortURLs extendieron la capacidad de un tweet para enlazar muchas más cosas, pero también generaron dos problemas que a mi parecer no quedan todalmente resueltos: La sorpresa de estos urls y la posibilidad de malware.

No podemos vivir con la sorpresa de un shorURL

Me rickrollearon suficientes veces y hasta dejé de seguir a más de alguien en twitter por sus malas descripciones antes del link. Fue gracias a LongURL y la implementación de estas funciones en Tweetdeck que ya no pulso sin mirar antes. Quiero ese URL grandote que me dice un poco más de que trata. E incluso desconfío de los acortadores de URL extraños que no están conectados a una base de datos que me permita extenderlos antes de seguirlos.

El malware en twitter jode desde los shorturls

Y eso ha hecho incluso que tengamos una nueva versión de Koobface que aprovecha todo el ecosistema twitter y su API para crear cuentas, lanzar links, engancharlos a bit.ly y vamos, joder a un montón de gente que no va a tener la mejor experiencia en la red (si, es peor que la Fail Whale). Incluso Koobface aquí parecer ser más efectivo que en el mismo facebook donde también tiene potencial de seguirse expandiendo.

Entonces ¿Usamos nuestros propios URLs cortos?

Seguro, que todo llegue a nuestro dominio, hagamos promoción a nuestra propia dirección. Zeldman hoy nos recordaba del Short URL Plugin y básicamente vamos a ver más direcciones cortas por todos lados. Yo lo pondría por aquí, de no ser porque nuestro dominio es ridículamente largo (era jóven e ingenuo cuando lo elegí).

La descentralización es buena, porque aunque soy muy fan de lo que tiene Bit.ly quien lidera el mensaje, me sigue dando un poco de miedo que mañana tengan problemas con el dominio de Libia que eligieron. Te reconforta el par de millones que recibieron, pero en el fondo, todo esto les agrega mucha presión para que su servicio haga algo más que solo acortar URLs, ya que pronto todos lo van a hacer directamente en casa, conectado a su sistema de estadísticas de confianza.

Y cómo se filtrarán los URLs cuando sean más descentralizados

Aquí es donde aún veo que algo hace falta. No se si nos toparemos con un servicio al estilo Akismet (bit.ly ya implementó algo para ir reportando links con problemas, pero aún es lento) o alguna forma de centralizar la conversión de URLs cortos a largos. Ya se habla de usar Akismet como repositorio de spam para twitter y me gustaría que esa discusión siguiera. Que cada quien aleje sus propias direcciones, que cada quien use su dominio, pero que todos podamos ver desde nuestro cliente de twitter sin problema la dirección grande y prevenir sorpresas más desagradables que ver a Rick Astley.